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"Escogidos para Anunciar"

Día 15

Pastor Pablo Garay

Pasaje Bíblico: Pero ustedes son una familia escogida, un sacerdocio al servicio del rey, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios. Y esto es así para que anuncien las obras maravillosas de Dios, el cual los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su luz maravillosa. 1 Pedro 2:9

De los pasajes que describen a la Iglesia de Cristo, este es uno de los más importantes a la hora de entender la magnitud y alcance de su propósito en la tierra.
El Apóstol Pedro enumera un par de principios espirituales que debemos recordar siempre, si queremos cumplir con la misión de llegar hasta lo último de la tierra.
En primer lugar “no existen llaneros solitarios”. Hay un fuerte énfasis en el concepto de equipo, unidad, cuerpo, y Pedro enfatiza que somos familia.
Vos y yo somos hijos de Dios, coherederos con Cristo, y formamos parte de esta gran familia de Dios. Es un privilegio enorme y también una ventaja increíble. En esta familia somos fortalecidos en la oración los unos por los otros. Sobrellevamos las cargas. Compartimos alegrías como tristezas, nos ayudamos y sostenemos en las pruebas. Compartimos el mismo Padre y no estamos solos.
Como sacerdotes, servimos a Dios en primer lugar, pero también somos los brazos, pies y manos del Señor para que otros conozcan de su amor.
Somos una Nación que va contra corriente de la cultura de este mundo. Estamos en el mundo pero no somos del mundo. Nuestro proceso de transformación, es ir todos los días a la presencia del Señor y rendir nuestro cuerpo en entrega completa, para que Dios cambie nuestra manera de pensar y no nos conformemos a cómo piensa el mundo actual.
La santidad nos recuerda que somos apartados para Dios, consagrados para que honremos con nuestras vidas a Cristo Jesús. No es un esfuerzo humano por hacer las cosas bien, sino más bien una entrega total a que El dirija nuestras decisiones.
Y pueblo adquirido, nos recuerda el gran precio que Jesús pago por nosotros. Tuvo que dar hasta la última gota de sangre por nuestra libertad. El precio fue muy alto y nada de lo que podamos hacer será suficiente para devolver semejante costo, por eso es un “regalo”, una gracia inmerecida, un glorioso Don de Dios.
Si con todo esto no somos capaces de “Anunciar las obras maravillosas de Dios” quiere decir que todavía no entendimos nada de lo que significa ser un cristiano. Vos y yo fuimos rescatados de la oscuridad eterna, para que la luz que ahora tenemos llegue a todos los que están a nuestro alrededor.

Oración: En oración, toma un buen tiempo para darle gracias a Dios por cada una de las verdades de nuestra identidad en Cristo. Una buena oportunidad de compartir las obras maravillosas de Dios, sería ya mismo escribir un mail o mensaje en el facebook, que destaque algo que Dios hizo en tu vida.