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"Jesús cuida a su Iglesia"

Día 17

Ptor Pablo Garay

Pasaje Bíblico: Porque nadie desprecia su propio cuerpo. Al contrario, lo alimenta y lo cuida, del mismo modo que Cristo cuida a la iglesia. Efesios 5:29

El contexto de este pasaje es maravilloso, porque compara el amor de una pareja, con el amor que Cristo tiene con su amada Iglesia.
La relación de amor que debe existir entre los esposos, es a la medida y magnitud que tiene Cristo por su novia, la Ekklesia.
El amor de un hombre por una mujer debería ser tal, que esté dispuesto a dar la vida por su amada, así como lo hizo Jesús por nosotros.
Lamentablemente el mundo da la espalda a Dios y las consecuencias resuenan cada día en las noticias de todos los medios. Mujeres que mueren a manos de sus propios maridos. Hombres que deberían proteger y cuidar a sus mujeres, las torturan, menosprecian y lastiman.
El día 3 de Junio, como nación estaremos manifestando el dolor y rechazo que provoca la violencia de género y el femicidio. Pero sabemos que sin Cristo es imposible cambiar esta realidad.
Jesús es el ejemplo de amor que todos debemos cultivar. Desde el momento en que Él mencionó por primera vez la palabra Ekklesia fue acompañada por una impresionante promesa “los poderes de la muerte jamás la podrán vencer”. (Mat.16.18)
Pero ¿Qué debemos hacer para ser alimentados y cuidados por Jesús?
1 Pasar tiempo de búsqueda e intimidad con Dios.
2 Leer su palabra y meditar en ella.
3 Orar y cantar alabanzas.
4 Obedecer y servir a Cristo.
Ninguna pareja verdaderamente enamorada, dejaría de pasar tiempo para conocerse, saber sus gustos y preferencias, conocer sus pasados y sueños del futuro.
Jesús desea que pasemos tiempo con El. Su palabra es una carta abierta para conocer su corazón, sus promesas a nuestras vidas, sus consejos, y los sueños que desea cumplir en nosotros.

Oración: yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo. Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a mí en oración y yo los escucharé. Me buscarán y me encontrarán, porque me buscarán de todo corazón. Jer 29:11-13