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Una Iglesia que deja Legado

Febrero 2016

Vivir es Cristo

Pasaje Bíblico: 1Ts 1:3 Los recordamos constantemente delante de nuestro Dios y Padre a causa de la obra realizada por su fe, el trabajo motivado por su amor, y la constancia sostenida por su esperanza en nuestro Señor Jesucristo.

En este mes de Febrero vamos a estudiar y ser ministrados por las cartas de Pablo a las Iglesias.
Al elegir la Carta a los Tesalonicenses, debemos saber que Pablo realizó un gran trabajo misionero en toda región de macedonia donde Grecia fue visitada por el y su equipo de ministerio, en varias oportunidades. En Tesalónica predicó en la sinagoga. Sus convertidos formaron una iglesia (Hec 17:1-13; Ef 4:16) a la que el apóstol dirigió dos cartas. Aristarco y Segundo, compañeros de Pablo eran tesalonicenses (Hec 20:4; 27:2). En la actualidad la ciudad se llama Salónica aunque oficialmente se le ha devuelto el nombre de Tesalónica.
Al comienzo de la primera carta nos encontramos con tesoros preciosos para nuestras vidas hoy. Pablo da gracias a Dios por los hermanos en Tesalónica y resalta tres grandes virtudes de la Iglesia que son causa de tenerlos constantemente presente en sus oraciones.
Esas tres grandes virtudes son: Obra realizada en Fe, Trabajo motivado por amor y Constancia sostenida por la esperanza en Cristo.
1. Obra realizada en Fe
Jesús vino al mundo para preparar una Iglesia que creyera en Él (Mt 16.16-19), y le encomendó una Obra hasta el fin del mundo: Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (Mat 28:18-20)
Sin Fe es imposible agradar a Dios (Heb 11.6), compartir el evangelio requiere de la Fe en Cristo, porque El prometió estar con nosotros y la obra no es en nuestras fuerzas sino en el Poder y Autoridad del Hijo de Dios que nos ha sido dada (Hec 1.8). Por eso una Iglesia que deja Legado es una Iglesia que no puede dejar de contar lo que ha visto y oído (Hec 4.20)
2. Trabajo motivado por el Amor
En la primera carta a los Corintios capítulo 13 Pablo también menciona estas tres virtudes: “Fe, Esperanza y Amor” pero afirma que lo más importante es el Amor.
La obra de llevar el mensaje de Dios requiere de un trabajo permanente “en Amor” (Hec 5.42). Corintios 13 dice que puedo hacer de “todo” pero si mi motivación no parte, no nace del amor, no sirve de nada.
El evangelio es misericordia, es amar a las personas, es velar por sus necesidades y hacer todo lo que esté a nuestro alcance (Mat 25.34-40)
Jesús lo ejemplifico con la parábola del buen samaritano, que frente a la necesidad fue movido a misericordia. No servirá de nada trabajar en la obra que el Señor nos encomendó, si nuestra motivación no nace del amor. Para eso debemos morir al yo para que Cristo nos llene de su amor y no haya ningún vestigio de amor propio en la tarea que realizamos. (Gal 2.20)
3. Constancia sostenida por la Esperanza en Cristo.
Jesús nos advirtió que no sería fácil la tarea encomendada (Juan 16.33). Estamos de continuo en una lucha espiritual, donde satanas y sus demonios harán todo lo posible para que la Iglesia de Jesucristo desista de seguir predicando y anunciando el evangelio.
Muchas veces se levantará oposición desde afuera (Hec 17.5-7), otras desde el mismo seno de la propia Iglesia, queriendo causar rumores, conflictos, divisiones, etc. (2Ti 2.14-19)
Pero Pablo nos alienta a despojarnos de todo peso y seguir firmes, constantes en esta carrera que tenemos por delante, puesta nuestra mirada, nuestra atención sólo en Jesús, nuestro centro y norte tiene que ser Cristo, autor y consumador de nuestra Fe. (Heb12.1-2)
Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos, sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros. Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios. Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. (2Co 4:13-18)

Que Dios nos ayude a vivir en este mundo, en medio de esta generación, de tal manera que La obra en Fe, el trabajo motivado por el Amor y la Constancia sustentada en la esperanza en Cristo, sea nuestro Legado por el cual se nos recuerde. “VIVIR ES CRISTO”.