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Una Iglesia que Abraza a Dios y Abraza al Prójimo

Agosto 2017

Pastor Pablo Garay

Pasaje Bíblico: “Y un samaritano que transitaba, viniendo cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y llegándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole sobre su cabalgadura, le llevó a un mesón, y lo curó. Luc 10:33-34

El abrazo al prójimo es la máxima expresión de amor, que una Iglesia Cristo Céntrica, debería vivir siempre como lo normal, en su relación con Dios.

Jesús encarnó el corazón del Padre en todo tiempo que transitó sobre este mundo. Como el Jesús hombre, nos dejó un camino, que hace que el cielo invada la tierra cada vez que lo transitamos.

Tanto en el caso del Sacerdote como en el del Levita, se ejemplifica lo que es una vida religiosa sin el Señorío de Cristo. Podemos pasar años en la Iglesia, ocupar distintos cargos, hasta ser reconocidos y distinguidos como buenos religiosos de la ciudad, pero pasar frente a la necesidad y no sentir el más mínimo de interés en llevar el abrazo de Dios a nuestro prójimo.

Una Iglesia que desea vivir RenovadaMente, debe anhelar antes que cualquier otra cosa: “abrazar a Dios con todo su corazón, alma y fuerzas”. Esto significa abrazar su Amor en primer lugar (1Juan 4:12), abrazar su Presencia (Sal 16:11; Mat 28:20) que prometió hasta que el vuelva. Abrazar su Palabra donde se nos revela su persona (Juan 15:9-11), su grandeza, su poder, sus planes, etc. Abrazar sus Promesas, que son sí y amén para su amada Iglesia (2Cor 1:20; Ap 1:3) y Abrazar su Misión, que no es otra cosa que compartir el abrazo que Dios nos dio, con todos los que estén a nuestro alrededor (Hec 4:29-31).

El Samaritano representa la Iglesia llena del Espíritu Santo, de la Unción y el poder para abrazar la necesidad. No necesita títulos ni reconocimientos, sino que con profunda misericordia, está dispuesta a sanar y vendar las heridas que el diablo ocasionó.

Para que el hombre herido haya podido subir a la cabalgadura, este buen Samaritano tuvo que abrazarlo con mucha fuerza, teniendo cuidado de sus heridas. Dios nos desafía a seguir haciendo lo mismo hoy “Abraza a Dios y Abraza al Prójimo”!!

Vivir es Cristo