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“El Desafío de AMAR”

Setiembre 2018

Rick Warren

Pasaje Bíblico: “Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor” 1Co 13:13

Por seis semanas hemos estado estudiando el capítulo 13 de 1 Corintios. Les comparto una paráfrasis de este capítulo, el capítulo del amor:

"Dios es paciente conmigo porque me ama. Dios usa para bien las circunstancias de mi vida, ayudándome a crecer, porque me ama. Dios no me manipula ni me usa como un objeto, porque me ama. Dios no necesita impresionarme y demostrarme cuán grande es, porque el realmente es Dios y me ama. Ni tampoco me menosprecia con el propósito de ensalzarse. Él está de mi lado, por eso quiere que madure y aprenda a amar. Porque él me ama. Él no guarda un registro de mis pecados para echármelos en cara cada vez que puede. Porque me ama”.

Les diré el verdadero secreto del amor duradero. “Dejen que el amor de Dios fluya a través de ustedes”.

La lección más grandiosa de esta vida es aprender a amar. Aprender a amar a Dios con todo tu corazón, alma, mente y fuerzas. Y aprender a amar a tu prójimo. Para eso Dios te puso en este planeta. La única manera en la que aprenderás a amar es amando cuando no tienes ganas de amar. Cuando las personas no son amables ni te inspiran amor en absoluto. Allí es cuando aprendes qué es el amor verdadero. Es fácil amar a gente amable y atractiva como ustedes.

La Biblia dice: La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús... Este es el secreto del amor duradero. Necesitas a Cristo en ti. El amor humano se agota. El amor de Cristo es eterno. Pero antes de ofrecérselo a otros, debes tenerlo en ti. Has esta oración:

Querido Dios, necesito conocer tu amor. Hoy, abro mi corazón como nunca antes lo he hecho. Pon tu amor en cada rincón de mi corazón. Llena mi mente, mi vida, mi cuerpo, mis manos y mis pies con tu amor. Jesucristo, gracias por amarme. Gracias por crearme. Gracias por morir por mí. Perdona mi amor inmaduro. Quiero demostrar un amor maduro. Quiero que hagas en mí y en mis relaciones lo que yo no puedo hacer por mí mismo. Quiero aprender a tratar con gracia a los demás. Quiero aprender a creer y tener confianza en los demás. Quiero aprender a esperar lo mejor.

Quiero aprender a soportar lo peor, tanto en la salud como en la enfermedad. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.