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Seguir haciendo el bien

Julio 2015

Vivir es Cristo

Pasaje Bíblico: 1Pe 3:13 ¿Quién puede hacerles mal, si ustedes siempre insisten en hacer el bien? ¡Nadie! 1Pe 3:14 Pero si hacen el bien, y aún así tienen que sufrir, Dios los bendecirá. No le tengan miedo a nadie, ni se asusten. 1Pe 3:15 Honren a Cristo como Señor, y estén siempre dispuestos a explicarle a la gente por qué ustedes confían en Cristo y en sus promesas.

El apóstol Pedro nos muestra el valor de la familia, del respeto y cuidado que deben tenerse los esposos y estos con sus hijos respectivamente.
La Biblia es la historia de una familia, Adán y Eva fue la primera familia puesta en el Edén por Dios con instrucciones claras, para que disfruten de todo lo que el creador puso en sus manos.
El amor, el respeto, cuidado y obediencia son pilares inamovibles que si se ponen en práctica las bendiciones están aseguradas.
Noé y su familia fueron los únicos que se salvaron al primer castigo severo hecho por Dios a toda la humanidad.
Abrahán es el patriarca de la Fe, pero las promesas hechas por Dios, fueron para su familia y su descendencia.
Podemos recorrer todas las historias bíblicas y encontraremos el valor en común que tienen las familias, donde se nos muestra también que son vulnerables. No existen las familias perfectas pero si un plan perfecto por Dios para las familias que lo obedezcan, es por eso que Josué pronunció tan célebre frase “Yo y mi casa serviremos al Señor”.
El Salvador del mundo Jesucristo hombre nació en el seno de una familia, con padres y hermanos y vivió en sujeción y obediencia a una familia humana. De hecho habló constantemente acerca de cuidar nuestra familia y buscar honrar a nuestros padres cuidando de ellos en su mayoría de edad.
Pero también incorporó el concepto de familia de Dios. En cierta oportunidad sus discípulos le comentaron que su madre y hermanos lo estaban buscando y el dijo que mi madre y mis hermanos son los que hacen la voluntad de mi padre que está en los cielos.
El concepto de familia de Dios a partir del nacimiento del cristianismo fue abrazado fuertemente por la primera iglesia, que se juntaban en las casas, compartían las cosas en común y se alentaban en la comunión, oración y servicio unos con otros.
De ahí que Pedro no solo habla y alienta a una familia humana sino que en el versículo 8 habla a la familia de Dios haciendo un resumen y concluye, que si “persistimos en hacer el bien, nadie nos podrá hacer mal”. Pero si aún así tenemos que pasar por algún sufrimiento, no debemos temer, porque seremos bendecidos por Dios.
El mensaje a la familia de Dios es contundente: “santidad como estilo de vida” y “Servicio a Dios y al prójimo” como materialización del amor que Dios ha puesto en nuestros corazones para compartir tal cual lo ha hecho Cristo entre nosotros.
Honrar a Cristo, es poner toda nuestra energía y pensamientos solamente en El. Seguramente haciendo el bien tendremos críticas, oposición y hasta persecución, pero no debemos gastar nuestras energías en la gente que provoca esto, porque estaremos gastándonos físicamente, emocionalmente y espiritualmente en cosas que no honran a Dios.
Por el contrario cuando nos gastamos en lo que glorifica y honra a Dios, estaremos seguros de que el pelea nuestras batallas y nos dará la victoria frente a cualquier circunstancia adversa.
Te aliento a “Seguir haciendo el bien” y disfrutar de Cristo y sus promesas!!!!