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Consagración: "Jesús venció la muerte"

Abril 2022

Pastor Pablo Garay

Pasaje Bíblico: 1 Corintios 15: 54-57 ....se cumplirá la siguiente Escritura: «La muerte es devorada en victoria. Oh muerte, ¿Dónde está tu victoria? Oh muerte, ¿Dónde está tu aguijón?». Pues el pecado es el aguijón que termina en muerte, y la ley le da al pecado su poder. ¡Pero gracias a Dios! Él nos da la victoria sobre el pecado y la muerte por medio de nuestro Señor Jesucristo.

La muerte ha sido dibujada, personificada, representada de tantas formas diversas a lo largo de toda la historia de la humanidad, que podemos visualizar en nuestra mente con gran facilidad al pensar en la muerte, como algo oscuro, que tiene una guadaña o una hoz en la mano, un hombre sin rosto o su rostro como una calavera con una capucha, vestido de algo como lo que usan los sacerdotes de la época medieval.

La muerte nunca fue pensada por Dios para el hombre, sin embargo, fue el mismo hombre quien le abrió la puerta en el Edén y a partir de allí todos en algún momento nos enfrentaremos con ella tarde o temprano.

En el interior del hombre la muerte despierta, muchas preguntas como ¿Qué habrá después de la muerte? Grandes filósofos, pensadores, han escrito infinidad de ideas, poemas y teorías sobre la muerte. Martin Heidegger: definió la muerte como algo que se presenta en el ahora de la vida del hombre. Tomás de Aquino: habla sobre el mal que representaba la muerte, simplemente por el hecho de que con ella se acaba la vida. Hegel: dice que, la muerte libera el espíritu que está encerrado en la naturaleza. Y así podríamos pasar horas compartiendo tantos escritos sobre este tema.

Durante toda la Pandemia, “la muerte” tomó la portada de todas las noticias alrededor del mundo. Todos estaban al pendiente de cuantas personas se había llevado la muerte. Por supuesto que no solo despierta preguntas, también muchos sentimientos sobre todo el más fuerte de todos “el miedo”.

Por miedo a doña muerte, las personas harían cualquier cosa con tal que siga de largo y otro sea la víctima de su guadaña. Los egipcios buscaron incasablemente la forma de ser inmortales por medio de los alquimistas y más tarde surgiría la búsqueda de la piedra filosofal.

Pero ¿Qué dice la Biblia sobre la muerte?

  • Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor. Rom 6.23 NVI
  • Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, Rom 3.23

(Rom 3. 10 Así está escrito: «No hay un solo justo, ni siquiera uno; 11 no hay nadie que entienda, nadie que busque a Dios. 12 Todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo!» 13 «Su garganta es un sepulcro abierto; con su lengua profieren engaños». «¡Veneno de víbora hay en sus labios!» 14 «Llena está su boca de maldiciones y de amargura».

15 «Veloces son sus pies para ir a derramar sangre; 16 dejan ruina y miseria en sus caminos,

17 y no conocen la senda de la paz». 18 «No hay temor de Dios delante de sus ojos»)

El pecado nos separa de Dios, y si no hay arrepentimiento, la persona se aleja de Dios, pierde el Temor a Dios y su vida entra en un camino de corrupción que lleva a la muerte espiritual.

  • Cuando Adán pecó, el pecado entró en el mundo. El pecado de Adán introdujo la muerte, de modo que la muerte se extendió a todos, porque todos pecaron. Rom 5.12 NTV

(Rom 5.14…. Ahora bien, Adán es un símbolo, una representación de Cristo, quien aún tenía que venir; 15 pero hay una gran diferencia entre el pecado de Adán y el regalo del favor inmerecido de Dios. Pues el pecado de un solo hombre, Adán, trajo muerte a muchos; pero aún más grande es la gracia maravillosa de Dios y el regalo de su perdón para muchos por medio de otro hombre, Jesucristo; 16 y el resultado del regalo del favor inmerecido de Dios es muy diferente de la consecuencia del pecado de ese primer hombre. Pues el pecado de Adán llevó a la condenación, pero el regalo de Dios nos lleva a ser hechos justos a los ojos de Dios, a pesar de que somos culpables de muchos pecados. 17 Pues el pecado de un solo hombre, Adán, hizo que la muerte reinara sobre muchos; pero aún más grande es la gracia maravillosa de Dios y el regalo de su justicia, porque todos los que lo reciben vivirán en victoria sobre el pecado y la muerte por medio de un solo hombre, Jesucristo.

  • 1Corintios 15.21 Así que, ya ven, tal como la muerte entró en el mundo por medio de un hombre, ahora la resurrección de los muertos ha comenzado por medio de otro hombre.

(1Cor. 15.22 Así como todos mueren porque todos pertenecemos a Adán, todos los que pertenecen a Cristo recibirán vida nueva; 23 pero esta resurrección tiene un orden: Cristo fue resucitado como el primero de la cosecha, luego todos los que pertenecen a Cristo serán resucitados cuando él regrese. 24 Después de eso, vendrá el fin, cuando él le entregará el reino a Dios el Padre, luego de destruir a todo gobernante y poder y toda autoridad. 25 Pues Cristo tiene que reinar hasta que humille a todos sus enemigos debajo de sus pies. 26 Y el último enemigo que será destruido es la muerte.

54 Entonces, cuando nuestros cuerpos mortales hayan sido transformados en cuerpos que nunca morirán,[i] se cumplirá la siguiente Escritura: «La muerte es devorada en victoria. 55 Oh muerte, ¿dónde está tu victoria? Oh muerte, ¿dónde está tu aguijón?». 56 Pues el pecado es el aguijón que termina en muerte, y la ley le da al pecado su poder. 57 ¡Pero gracias a Dios! Él nos da la victoria sobre el pecado y la muerte por medio de nuestro Señor Jesucristo.

58 Por lo tanto, mis amados hermanos, permanezcan fuertes y constantes. Trabajen siempre para el Señor con entusiasmo, porque ustedes saben que nada de lo que hacen para el Señor es inútil.)

  • Filipenses 2:5 Piensen y actúen como Jesucristo. Esa es la «misma manera de pensar» que les estoy pidiendo que tengan.

Filipenses 2:6 Él era como Dios en todo sentido, pero no se aprovechó de ser igual a Dios. 7 Al contrario, él se quitó ese honor, aceptó hacerse un siervo y nacer como un ser humano. Al vivir como hombre, 8 se humilló a sí mismo y fue obediente hasta el extremo de morir en la cruz. 9 Por eso, Dios le dio el más alto honor y el nombre que está por sobre todos los nombres, 10 para que se arrodillen ante Jesús todos los que están en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra, 11 y para que todos reconozcan que Jesucristo es el Señor, dando así honra a Dios Padre.

  • Apoc 1.17 Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto; pero él puso la mano derecha sobre mí y me dijo: «¡No tengas miedo! Yo soy el Primero y el Último. 18 Yo soy el que vive. Estuve muerto, ¡pero mira! ¡Ahora estoy vivo por siempre y para siempre! Y tengo en mi poder las llaves de la muerte y de la tumba.

Juan 11.25 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. 26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?